INFORMACIÓN GENERAL

La Anestesia es un procedimiento cuya finalidad es realizar una operación sin dolor. Para anestesiarle Ud. Es preciso pinchar una vena por la que se le administrarán los sueros y medicamentos necesarios según su situación y el tipo de cirugía prevista.

Por efecto de los fármacos anestésicos estará dormido y relajado durante la cirugía. Durante la anestesia es preciso colocarle un tubo, a través de la boca o nariz, que llega hasta la tráquea (conducto que comunica la boca con los pulmones). Este tubo se conecta a un respirador cuya función es mantener la respiración.

Unos adhesivos con unos cables colocados en el pecho, permitirán el control de su función cardiaca.

El médico anestesiólogo es el encargado de controlar todo éste proceso de principio a fin y tratar las posibles complicaciones que pudieran surgir.

RIESGO DE LA ANESTESIA GENERAL

Excepcionalmente, la introducción del tubo hasta la tráquea puede entrañar alguna dificultad y, a pesar de hacerlo con cuidado, dañar algún diente.

Como consecuencia de las punciones, se pueden provocar desde enrojecimientos o hematomas a problemas circulatorios locales.

Durante la colocación del tubo puede pasar al pulmón parte del contenido del estómago y ocasionar alteraciones respiratorias. Una forma de prevenir esta complicación es guardar ayuno absoluto, al menos durante 6 horas, antes de la intervención programada. Esta complicación es grave pero poco frecuente.

La administración de los sueros y los medicamentos que son imprescindibles durante la anestesia pueden producir, excepcionalmente, reacciones alérgicas. Estas reacciones pueden llegar a ser graves pero tienen carácter extraordinario.

Es necesario que Ud. Sepa que las Sociedades Españolas de Anestesiología y Reanimación y de Alergología e Inmunología Clínica y los expertos de la Dirección de la Salud desaconsejan la práctica sistemática de pruebas de alergia a los medicamentos anestésicos, por considerar que no es adecuado hacerlo en pacientes sin historia previa de reacción adversa a los mismos, al igual que ocurre con el resto de los medicamentos. Además estas pruebas no están libres de riesgo, y, aun siendo su resultado negativo, los anestésicos probados pueden producir reacciones adversas durante el acto anestésico.

Como consecuencia de su estado clínico puede ser necesario transfundirle sangre (o algún derivado de ella) que procede de un banco de sangre autorizado, en nuestro caso suele ser “Cruz Roja Española”, que es la encargada de analizar las donaciones con técnicas de máxima precisión para la detección de determinadas enfermedades infecciosas (Hepatitis, sida, etc.) que se transmiten por la sangre. A pesar de ello, la sangre y/o sus componentes, pueden seguir transmitiendo esas enfermedades, aunque el riesgo es de muy baja frecuencia.

Al igual que los medicamentos, la sangre y sus componentes pueden dar lugar a reacciones transfusionales.

Después de la anestesia, durante algunas horas, pueden aparecer algunas molestias como ronquera, nauseas y vómitos.

RIESGOS PERSONALIZADOS

Estos riesgos están relacionados con el estado de salud previo del paciente.

TRATAMIENTOS ALTERNATIVOS

La alternativa para este procedimiento es la anestesia general, que implica la supresión completa y adecuadamente profunda de la consciencia con supresión de los reflejos automáticos de la respiración por lo cual se requiere la instalación de una vía aérea artificial (generalmente un tubo en la tráquea) y paralización completa del paciente mediante fármacos. El propósito de la sedación es proporcionar un estado de sueño ajustado a las necesidades del paciente y del procedimiento, lo que producirá un estado relajado, confort y alivio del dolor que permitirá al cirujano realizar la intervención en una forma más eficaz y segura. Adicionalmente, la recuperación después del procedimiento es inmediata y al terminar el procedimiento no existe dolor y el paciente puede deambular adecuadamente si es necesario.

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Más información

RIESGOS de la CIRUGÍA CON ANESTESIA GENERAL

La administración de sueros y los medicamentos que son imprescindibles durante la anestesia pueden producir, excepcionalmente, reacciones alérgicas. Estas reacciones pueden llegar a ser graves, pero tienen carácter extraordinario.

Es necesario que Ud. sepa que las Sociedades Españolas De Anestesiología y Reanimación, y de salud, desaconsejan la práctica sistemática de pruebas de alergia a los medicamentos anestésicos por considerar que no es adecuado para hacerlo en pacientes sin historia previa de reacción adversa a los mismos, al igual que ocurre en el resto de los medicamentos. Además, éstas pruebas, no están libres de riesgo u aún siendo su resultado negativo, los medicamentos probados pueden producir reacciones adversas durante el acto anestésico.

En ocasiones excepcionales como consecuencia de la dificultad que plantea el acceso de un punto anestésico concreto, la anestesia administrada pasa rápidamente a la sangre ó a las estructuras nerviosas produciendo los efectos de la anestesia general, que se pueden acompañar de complicaciones graves como bajada de tensión, convulsiones, etc…Generalmente éstas complicaciones se solucionan, pero requieren llevar a cabo la intervención prevista con anestesia general.

Como consecuencia de su estado clínico, puede ser necesario transfundirle sangre (ó algún derivado de ella) que procede de un banco de sangre autorizado en nuestro caso “Cruz Roja Española”, que es la encargada de analizar las donaciones con técnicas de máxima precisión para la detección de determinadas enfermedades infecciosas (Hepatitis, Sida etc..) que se transmiten por sangre, a pesar de ello, la sangre y/o sus componentes, pueden seguir transmitiendo esas enfermedades, aunque sin un riesgo de muy baja frecuencia. Al igual que los medicamentos, la sangre y sus componentes pueden dar lugar a reacciones transfusionales.

En el caso de la anestesia local no sea posible, o no se consiga por razones técnicas, puede ser necesaria una anestesia general.

Tras la administración de la anestesia regional pueden surgir molestias, tales como dolor de cabeza o de espalda que desaparecen en los días posteriores. Es posible después de éste tipo de anestesia que queden molestias en la zona como sensación de acorchamiento u hormigueo, generalmente pasajeros.

Otros riesgos contemplados son alergias y las depresiones respiratorias.

Recuerde que es si usted tiene alergias, enfermedades, adicciones, o trastornos de la salud de cualquier tipo con o sin administración de medicamentos, es su responsabilidad informar al anestesiólogo sobre ellos antes del procedimiento, para poder prevenir y evitar riesgos adicionales.

RESPONSABILIDAD LEGAL

Los documentos de consentimiento a la operación se utilizan para informar sobre el tratamiento quirúrgico propuesto para una enfermedad o condición además de la declaración de riesgos y formas alternas de tratamiento o tratamientos. El proceso de consentimiento informado de la operación tiene la intención de definir los principios de declaración de riesgos que generalmente debe cumplir con las necesidades de la mayor parte de los pacientes en la mayoría de las circunstancias.

Sin embargo, los documentos de consentimiento a la operación no deben considerarse como absolutos para definir otros métodos de cuidado ni los riesgos que se encuentren. Su cirujano plástico le puede dar información adicional o diferente basada en todos los hechos de su caso en particular así como el estado de sus conocimientos médicos.